Latinoamérica puede enfrentar mejor la crisis global, pero igual hay  planes alternativos para minimizar sus efectos

El Presidente del Banco Interamericano de desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, dijo hace una semana en Colombia que los países latinoamericanos están mejor posicionados para enfrentar la crisis global, pero aún así están muy preocupados y preparando planes alternativos para enfrentar esta difícil situación.

Esto ocurre en especial en las mayores economías de la región, como Brasil, México y Argentina.

México está muy pendiente de lo que sucede con la economía norteamericana, pues es consciente que la suya propia está íntimamente ligada a lo que suceda en los Estados Unidos.

Por eso el gobierno mexicano presidido por Felipe Calderón aprobó varias medidas, como subsidios al desempleo, ayuda a diversos sectores por más de 3.000 millones de dólares, congelamiento del precio de los combustibles y un fuerte apoyo a la construcción de viviendas, lo que asegura poder mantener lo mejor posible el índice de empleo y no permitir la subida del número de parados por encima de las cifras esperadas.

La economía mexicana sufrirá en el 2009 una contracción de alrededor de 1,4%, por lo que las autoridades inyectarán en el mercado unos 150 millones de dólares, para que las empresas más débiles no deban recurrir a despidos masivos, sino a los habituales y además en forma escalonada y programada.

Argentina ya comenzó a recibir el impacto de la crisis, con aumento en el número de parados e industrias resentidas al igual que ciertas actividades comerciales, pero tiene a su favor un superávit fiscal histórico desde hace casi diez años, lo que la posiciona mejor que si esta crisis hubiera ocurrido una década atrás.

Sin embargo, la presidente Cristina Fernández mantiene un conflicto interno desde hace largos meses con el sector agropecuario, lo que dificulta bastante la capacidad de maniobra del Gobierno y lo obliga a caminar con pie de plomo en ambos frentes, el interno y el externo.

En Brasil el sector más afectado por el desempleo es el industrial, por lo que el Gobierno de Lula Da Silva inyectó en ese sector una fuerte liquidez financiera y redujo impuestos para fomentar el consumo.
No se espera recesión, pero el crecimiento para el 2009 puede resultar ínfimo.

Chile y Venezuela continúan con sus problemas comunes de la exportación de sus materias primas, al igual que el resto de las economías de la región.

Chile espera soportar el paso de la crisis con una «mesa sostenida por cuatro patas muy firmes: rebajas tributarias, subsidios al empleo, inyección de liquidez a la banca y bonos para los más pobres».

La gran sorpresa de la región es la peruana, pues el Perú espera crecer en el 2009 alrededor del 5%, mucho más que el resto de sus países vecinos de Latinoamérica.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies