La economía de los Estados Unidos sufre la contracción más aguda desde fines de los '50 debido a la crisis global

Los Estados Unidos, por efectos de esta crisis global que comenzó en su tierra y luego se expandió a casi todo el mundo, comenzó el 2.009 tan mal como terminó el 2.008.

El primer trimestre de este año tuvo una contracción en su economía de 1,6%, cifra que proyectada a todo el año daría aproximadamente un 6,1% de contracción, lo que es apenas un 0,2% menor que el guarismo oficial registrado en el 2.008.

El año comenzó con un esperanzador repunte del consumo por parte de la población, pero esta situación pronto se vio eclipsada por un fuerte deterioro en el tema viviendas y el desplome de la actividad industrial y la inversión empresarial.

Sin embargo, la Reserva Federal sostiene que el deterioro se está frenando, aunque no a la velocidad que se esperaba en un principio. Se trata del tercer trimestre en negativo del PIB, algo que no sucede desde hace más de treinta años, y acaba de terminar el peor semestre desde hace 50 años a esta parte.

La Reserva Federal advierte también que la actividad económica seguirá siendo muy débil por un largo período más, con un repunte muy leve en los próximos meses, pero con índices de parados todavía en niveles muy altos, lo que dificulta el retorno al consumo de forma estable y consecutiva en el tiempo.

El otro punto muy débil de la economía estadounidense sigue siendo la construcción, puesto que la inversión en viviendas cayó a una tasa proyectada para todo el año del 38%, lo que hace que baje casi el 1,4% el PIB. Los expertos en el tema advierten que si antes del verano no se produce un repunte en la construcción, habrá que esperar un año entero para que esto se produzca en el mejor de los casos.

La caída en la inversión inmobiliaria no sólo preocupa por la cantidad de dinero que mueve, sino sobre todo por el enorme desempleo que genera que la construcción esté parada en todo el territorio de los Estados Unidos.

El único dato que puede ser tomado como positivo para la economía del país es que los Estados Unidos dependen en dos terceras partes de su consumo interno, y en el último trimestre éste dejó de caer y parece haberse estabilizado, lo que genera una luz de esperanza de que los norteamericanos, muy lentamente, están retomando el ritmo de compras al que están acostumbrados y que tuvieron que abandonar por efectos de esta terrible crisis económica.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies