Para la ONU, los mercados financieros podrán mejorar, pero el tema del paro sigue siendo grave

La Organización de las Naciones Unidas, a través del director de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somalia, advirtió que es posible que desde el punto de vista financiero y económico las principales potencias hayan comenzado a superar la peor parte de la crisis económica global y a dejar atrás la recesión, aunque todavía quede un largo camino por delante, pero si enfocamos el problema desde el punto de vista social, es decir teniendo en cuenta el número de parados que esta situación produjo en la Eurozona y toda la Unión europea, al igual que en muchos otras regiones del mundo, el panorama se presenta mucho más complicada, ya que el flagelo del desempleo podría tardar entre seis y ocho años en superarse y volver a cifras “normales” anteriores a la crisis.

Somalia consideró que esos plazos podrían acortarse si se tomaran medidas profundas para incentivar el empleo en los países afectados por el paro, que en realidad son casi todos, pero hasta ahora esas medidas no aparecieron en toda la dimensión necesaria de acuerdo a la gravedad de la situación.

En cierta forma está diciendo que es la dirigencia política la que se dedicó casi de manera exclusiva a solucionar los inconvenientes financieros derivados de la crisis, por cierto nada despreciables y de muy difícil solución, dejando de lado para más adelante los temas sociales, que no son menos importantes para la marcha de las naciones, como es la terrible caída del empleo que en países como España causó verdaderos estragos entre su población.

Causó sorpresa la ingeniosa frase que Somalia expresó en la cumbre de la OIT: «La economía global ha descarrilado porque alguien se durmió al volante, pero todos nos estrellamos».

¿Habrá sido alguna alusión a la actualidad de los Estados Unidos?

Para poder hacer frente al aumento que se calcula en los próximos años de la fuerza laboral, habría que crear alrededor de ¡trescientos millones de nuevos empleos!, pero la realidad es que las cosas van en el sentido totalmente opuesto a lo que se espera que suceda.

Por lo pronto, la Unión Europea anunció que va a destinar una cifra cercana a los 30.000 millones de euros para fomentar la creación de nuevos empleos, ya sea a nivel de obras de infraestructura pública o de ayuda a las Pymes, para tratar de minimizar aunque sea en parte el grave problema que se instaló en la sociedad europea y que no tiene, al menos en el horizonte cercano, indicios de solución.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies