Las elecciones legislativas argentinas y el fantasma del dólar

En lo que va del 2.009, en parte por la crisis económica global y en parte porque ya se transformó en una nueva variable económica para los argentinos, el precio del dólar de los Estados Unidos está presente en casi todos lados en la vida cotidiana en la Argentina.

En las charlas de café entre amigos, en el trabajo, en reuniones familiares, es seguro que en algún momento de la misma surgirá la consabida pregunta, como quien desea averiguar sobre la salud de algún conocido: “¿a cuánto cerró el dólar hoy?” es una frase que se escucha en cualquier lugar, en cualquier momento, en cualquier circunstancia.

Y en estas épocas de inestabilidad que corren, con los pocos afortunados que aún conservan sus ahorros seguramente invertidos en dólares, y encima sobre la fecha de importantes elecciones legislativas que pueden hacer variar la composición de la Cámara de Diputados de la Nación, y eventualmente lograr que el partido oficialista gobernante pierda su mayoría en la misma, con los problemas que eso le traería para la aprobación de las leyes que proponga al Congreso Nacional, el precio de la moneda estadounidense se instaló una vez más en el centro del debate político argentino.

La oposición asegura una debacle para después del acto eleccionario, si es que el oficialismo mantiene la mayoría en las Cámaras, con el precio del dólar subiendo de manera descontrolada por haber estado hasta ahora “frenado” artificialmente, en una acción claramente proselitista con el fin de demostrar un poderío del peso argentino que según los detractores del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no es tal como se lo quiere hacer ver.

Las elecciones legislativas se adelantaron varios meses con respecto a su fecha inicial, la que establece la Constitución Argentina. Según el Gobierno, para poder hacer frente a la crisis global sin el peso extra de un acto eleccionario; para la oposición, para que ésta no pueda terminar de organizar sus filas y se vea obligada a competir en situación de cierto desorden interno.

Lo concreto es que el Ministro de Justicia, Aníbal Fernández, declaró hace poco a veedores internacionales pedidos por los partidos del arco opositor que ante el marco de incertidumbre mundial “ningún país resiste una campaña electoral de seis meses de duración”.

Si bien la lógica da como cierta esa afirmación, no es menos probable que este adelantamiento se haya producido porque el valor del dólar, entre otros factores económicos en medio de esta crisis mundial, está ya en valores que no admiten dilaciones para ser corregidos si se quiere mantener al país en una posición competitiva frente a, por ejemplo, sus socios del Mercosur, sobre todo Brasil.

El domingo 28 de Junio es para la Argentina el “día D”. ¿Será la “D” de dólar?

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