Según el presidente de la Asamblea de la ONU, el modelo económico global debe cambiarse

Hace quince días, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D’escoto, abrió las deliberaciones durante la cumbre que el organismo mundial llevó a cabo para tratar los efectos de la crisis económica global.
En esa instancia fue que realizó un crítico y concreto llamado para que se cambie el modelo económico reinante en el mundo.
Este encuentro se propuso durante los tres días de reuniones buscar soluciones para atenuar el impacto de esta crisis sin precedentes en los países más pobres del mundo, y sentar las bases para intentar modificar la estructura financiera internacional.
Según palabras del propio D’escoto, no es posible pensar en “construir un arca de Noé que sólo salve al sistema económico imperante en el mundo y deje al resto de las naciones más necesitadas libradas a su suerte”.
Es así que se pidió a las 192 delegaciones presentes, la totalidad de los países nucleados en la ONU, que se comience a pensar definitivamente en las necesidades de todos, y se deje de lado la mezquindad con que se considera se ha actuado hasta el momento por parte de las naciones más desarrolladas en detrimento de los países más pobres.
Las medidas a tomar y las correcciones que hay que efectuar para solucionar los problemas sociales como el empleo que surgieron a partir de la situación mundial, deben se dirigidas al conjunto de la comunidad mundial, pues de lo contrario ninguna solución será valedera y duradera.
Recordemos que D’escoto es un sacerdote de la orden de Maryknoll, de fuerte raigambre social, y aboga por la economía en su más puro concepto, tratando de enterrar lo que él denomina “ecobandolerismo”, que culpa como el responsable de esta actual situación.
Como consecuencia de estas ideas que en la actualidad se pasean por los pasillos de la ONU, los países más desarrollados se muestran reacios a darle a este organismo internacional un mayor peso en las decisiones a nivel global, mientras que las naciones en desarrollo apoyan de manera casi incondicional las palabras del presidente de la Asamblea.
Es así que causó sorpresa el bajo nivel de las delegaciones que los países más ricos enviaron al cónclave, demostrando una vez más el poco interés que tienen en una acción cooperativa a nivel mundial.
D’escoto desea seguir las recomendaciones del Nobel de economía Joseph Stiglitz, quien sugiere sustituir al dólar como moneda de comercio internacional y el reemplazo del G-20 por un nuevo Consejo Económico Global donde se incluyan los intereses de todas las economías del planeta.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies