“El Corte Inglés”, un clásico de España, redujo sus beneficios a la mitad por la crisis

Para chequear la marcha de la economía de España, es vox populi decir medio en broma y otro tanto en serio que sólo hay un parámetro tanto o más confiable que el PIB del país.
Y ese parámetro es ver cómo van las cuentas de “El Corte Inglés”.

Y si nos guiamos por este segundo parámetro, concluimos que la economía española todavía no avizora signos importantes de recuperación.

Se dieron a conocer hace pocos días datos que afirman que el grupo que es presidido por Isidoro Álvarez redujo durante el ejercicio del 2.008 sus beneficios casi a la mitad.

La estrepitosa caída de las ventas por la retracción del consumo interno español obligó a la cadena de grandes almacenes a efectuar importantes rebajas de precios, disminuir drásticamente los márgenes de ganancia
Y aumentar a niveles nunca vistos la financiación a sus clientes para tratar de recuperar el nivel de ventas anteriores a la crisis económica global que castiga a todavía la mayoría de los países del mundo.

Recordemos, por si alguien aún no lo supiera, que la firma española es la segunda mayor cadena de grandes almacenes a nivel mundial.

Pero a pesar de estos muy malos resultados financieros, la mayor cadena comercial española no pretende de ninguna forma dejar de trasmitir confianza, y es por esto que decidió seguir adelante con su plan de inversiones que contempla la apertura de nuevos centros comerciales, y, lo más importante en estos momentos de escasez de empleo y gran número de parados, mantener la totalidad de su plantilla, que está cerca de los 100.000 empleados.

Si tenemos en cuenta que en los últimos doce meses desaparecieron casi 36.000 comercios, la noticia no es poca cosa y tiene una gran importancia en el andamiaje social de España.

Todos las empresas que giran en torno al nombre genérico “el Corte Inglés”, Hipercor, Supercor, Opencor, Sfera y Bricor presentaron grandes pérdidas de ganancias en sus balances e incluso Bricor registró pérdidas comparando su balance con el de años anteriores.

Es por esto que el grupo prepara una serie de medidas para reestructurar estas empresas y lograr que vuelvan al nivel de rentabilidad anterior a la crisis.

Con los créditos bancarios casi desaparecidos, El Corte Inglés, con su tarjeta de compras propia se convirtió en los últimos meses en una especie de salvavidas para los usuarios, ya que el número de tarjetas en el mercado creció en 600.000 unidades desde el comienzo de la crisis.

Como dijimos antes, a pesar de todos los avatares económicos El Corte Inglés sigue manteniendo su liderazgo a nivel internacional, ubicándose sólo por debajo de la estadounidense Sears.

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