El desempleo sigue siendo la espada de Damocles sobre los estadounidenses

La crisis económica global de la que fueron los originales protagonistas no quiere darles respiro a los habitantes de los Estados Unidos.

Todos están muy preocupados por sus puestos de trabajo, los que tienen la suerte de no estar en el paro, y verdaderamente tienen razones como para que su preocupación sea valedera.

La subida del desempleo se aceleró en el mes de setiembre, cuando se produjeron casi 265.000 nuevas rescisiones de contratos laborales, lo que llevó el nivel de parados al 9,8% de la población activa, una cifra realmente inédita para los Estados Unidos.

Esta tasa de parados resulta ser el nivel más elevado desde junio de 1.983, hace más de un cuarto de siglo. Si a estas personas le sumamos los que ya no buscan trabajo de una manera constante y los que debieron comenzar a trabajar “part time” por necesidades de sus empleadores, el índice de desempleo alcanza el 17%, una cifra verdaderamente escalofriante que supera en dos décimas a los guarismos de agosto.

En Wall Street se esperaba una moderación que no llegó en el ritmo de destrucción del empleo. La economía estadounidense cerró el tercer trimestre de este año con cifras desalentadoras.

En los dos últimos años, la tasa de parados en todo el país se duplicó, llegando a los 15,1 millones de personas.

La preocupación que reina en todos los ámbitos de la administración de Barack Obama es muy grande en cuanto al tema del empleo, que tiene en sectores como la construcción, la industria y la propia administración pública sus puntos más conflictivos en cuanto al número de empleos perdidos.

Se hizo hace pocas semanas un relevamiento entre 271 industrias de todo tipo y el resultado fue que apenas el 32% de ellas está eventualmente contratando nuevos empleados.

Para colmo de males el propio Gobierno, que en tiempos de crisis es generalmente el principal generador de puestos de trabajo, redujo en los últimos meses, según datos dados a conocer por Hilda Solís, la Secretaria de Empleo, 53.000 empleos estatales, debido principalmente al gran déficit en las arcas de las distintas administraciones locales, como por ejemplo el caso de California, lo que obliga a recortar sus programas de gastos.

Las declaraciones de Solís no sirvieron de mucho para calmar los ánimos de la gente, ya que en declaraciones a la prensa reconoció que “esta recesión es horrible, los números no tienen precedentes en toda la Historia de nuestro país”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies