Para la calificadora de riesgos Fitch, la nota de la deuda griega ya está cerca del bono basura

De acuerdo con los hechos y las decisiones tomadas en las últimas semanas, ya las cartas están echadas sobre la mesa con respecto a la situación financiera de Grecia y la ayuda que sus vecinos de la Eurozona están dispuestos a darle.

Las agencias calificadoras de riesgo siguen rebajando la nota a los griegos y eso hace que aquéllos que prestaron dinero al gobierno heleno le exijan mayores tipos de interés, con lo cual todo se está transformando en un círculo vicioso del que Grecia no puede escapar.

La gestión económica del gobierno griego está encabezada por el ministro de finanzas George Papaconstantinou. Los supuestos pero finalmente no llevados a cabo planes de rescate a su administración económica abortaron en su mayoría por su propio fracaso al intentar sin éxito detener el círculo vicioso que comentábamos antes.

Ahora tras el castigo de los mercados europeos de los últimos días, la agencia Fitch rebajó hace no muchas horas la calificación de la deuda griega dos escalones de una sola vez, llevándola a la categoría BBB-, lo que la coloca a un solo paso de lo que en la jerga económica y fianaciera mundial se conoce como “bonos basura”.

Y las expectativas a futuro, que no hacen sino reflejar lo que piensan los mercados en cuanto a la situación griega, es cada vez más negativa.

Todos creen que los próximos movimientos tanto del gobierno griego como de las autoridades económicas del Eurogrupo, lejos de aliviar la presión de la situación la van a hacer todavía más difícil de sobrellevar.

Para Fitch “la rebaja de la calificación refleja la intensificación de los desafíos fiscales griegos ante perspectivas de crecimiento más adversas y encarecimiento de los costes por intereses”.

Además hace mención a la incertidumbre acerca de las estrategias puestas en marcha por la administración griega sobre sus posibilidades de financiación en un contexto general de elevada volatilidad de los mercados internacionales.

Todos los analistas de Fitch descreen que el gobierno griego pueda cumplir su objetivo de llevar este año el déficit público al 8,7% del PIB y evitar que la deuda alcance el 120% del Producto Interno Bruto este año y el próximo.

Finalmente, Fitch valora los esfuerzos griegos por poner sus cuentas en orden, pero advierte que estos esfuerzos no alcanzarán por sí solos para recuperar la credibilidad fiscal a corto y mediano plazo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies