Un informe indica que los países del G-8 no cumplieron lo pactado con los países más pobres

Se dio a conocer pocos días antes de comenzar la reunión del G-8 en la región canadiense de Muskoka el informe que lleva el mismo nombre.

En ese informe se revela que los países “ricos” que forman el grupo imcumplieron la promesa que habían hecho en el año 2.005 por la cual debían incrementar en 50.000 millones de dólares al año la ayuda a las naciones más pobres. Esta ayuda llegó, pero en promedio en unos 18.000 millones de la moneda estadounidense menos de lo pactado.

El informe denominado “Informe de responsabilidad de Muskoka” analiza los compromisos que debieron ser cumplidos por el grupo y los resultados de las acciones realizadas, ya sea que éstas se hayan concretado o no.

El mismo informe señala sin embargo que durante el año 2.009 la ayuda de los países donantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sumó 120.000 millones de dólares, frente a los 80.000 millones que se habían destinado en el 2.004.

Pero en el 2.005, en la Cumbre de Greneagles se acordó subir la ayuda en 50.000 millones de dólares para el año 2.010, cosa que no ocurrió por haberse estimado el déficit de 18.000 millones que mencionábamos antes.

Sólo en el transcurso del año 2.009 el G-8 contribuyó con casi el 70% de la cifra total estipulada en donaciones.

Es así que el primer ministro de Canadá Stephen Harper admitió a través de un comunicado que el informe de Muskoka va a transformarse sin dudas en un importante punto en la agenda de discusiones entre los líderes del G-8, ya que si ese grupo quiere seguir siendo creíble, es absolutamente necesario un alto grado de responsabilidad y el cumplimento de todo lo pactado con anterioridad a las acciones llevadas a cabo después.

El informe señala a modo de disculpa por la diferencia entre lo que los países ricos se comprometieron a entregar y lo efectivamente entregado a la llegada de la crisis económica global que “trastocó todos los planes” y modificó las apuestas a futuro hacia fines del año 2.008.

La ONG “Oxfam” no está para nada de acuerdo con las explicaciones de los portavoces del G-8 y asegura que más allá de la crisis, los países ricos de todas formas no hubiesen cumplido sus promesas, las que nunca llegarán a materializarse en forma de ayuda concreta a los países más pobres del mundo, tal como había sido pactado.

El portavoz de Oxfam dijo a través de un comunicado que las ayudas “no sólo son números. Representan medicinas vitales, mayor escolaridad, mujeres viviendo en la pobreza y alimentos para los hambrientos”.

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