Peligra la continuidad de Cajastur y su próxima fusión

Cajastur ha decidido dar por terminadas las negociaciones para la fusión virtual que se iba a concretar con Caja Cantabria, Caja Extremadura y Caja Mediterráneo (CAM).

La causa de esta decisión radica en la negativa de Caja Mediterráneo a delegar facultades que le eran propias hasta el momento en el nuevo consejero delegado de la Caja resultante, en cuyo puesto seguramente iba a ser nombrado el actual dirigente de la entidad asturiana, el señor Manuel Menéndez.

Declaraciones efectuadas por un portavoz oficial de la caja asturiana dan cuenta de que “los contratos se aprueban o se rechazan en su totalidad, nunca por partes”, haciendo clara referencia a la determinación que había tomado el Consejo de Administración de la CAM por la cual aprobaba el contrato de integración a la nueva entidad resultante “con algunos matices respecto a las condiciones que entrarían en vigencia para el gobierno corporativo”.

De acuerdo a fuentes consultadas por los principales medios periodísticos, esta decisión pone en una situación de sumo riesgo y al borde del fracaso un pacto que de constituirse se transformaría en el quinto grupo financiero de toda España y en la tercer Caja de ahorro española tras los grupos liderados por La Caixa y Caja Madrid.

Consultadas autoridades del Banco de España, éstas afirmaron que ya se han puesto en contacto con los directivos de las Cajas involucradas en esta polémica a fin de intentar por todos los medios a su alcance evitar la ruptura y redireccionar las negociaciones para que lleguen a buen término.

Remarcaron asimismo que todavía “el acuerdo no se ha roto y aún hay plazo para arreglar las diferencias”, las que suponen salvables.
Pero si la ruptura de las negociaciones se confirmase, se verían afectados los casi 1.500 millones de euros que el mes pasado se aprobaron en concepto de ayuda y que iba a recibir el nuevo grupo por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para financiar al comienzo de las actividades de la nueva institución resultante de la fusión.

De acuerdo al arreglo inicial, el nuevo grupo, la CAM, que es una Caja que dobla los depósitos y activos de la Caja asturiana, iba a tener el mismo peso que Cajastur, la que a su vez es considerada una de las entidades financieras más solventes de España.

Cada una de estas Cajas se quedaría con el 40% de la institución resultante, mientras que Caja Extremadura participaría con un 11% y Caja Cantabria con el 9% restante.

Pero ahora, y en tiempos de gran incertidumbre económica en España, todo ha vuelto a fojas cero y está por verse el resultado de las negociaciones.

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