En el presupuesto 2.011 se juega una parte importante de la solvencia económica de España

Faltan menos de 30 días para que deban aprobarse los presupuestos del 2.011 en España, y los funcionarios dedicados al tema ya trabajan a un ritmo casi enloquecedor para darle forma a las cuentas que seguramente serán las más importantes de la economía española de los últimos años.

La administración de José Luis Rodríguez Zapatero sabe que está jugando una carta muy difícil tanto dentro como fuera de las fronteras del país.

Y esto se debe a que posiblemente nunca como en estos meses un gobierno español ha estado tan vigilado por los organismos financieros internacionales como en estos momentos. Y tampoco nunca como ahora un gobierno tuvo que hacer tantos malabares para mantener la economía del país a flote, con los intereses políticos, electoralistas y de simple supervivencia que esos malabares conllevan.

En la faz económica el objetivo es claro y no se puede desviar ni un milímetro de lo estipulado. El mundo no le permitirá a España dejar de cumplir con lo que ha prometido. El déficit del conjunto de las administraciones españolas deberá reducirse hasta el 6% del PIB durante el próximo año desde el 9,3% que se prevé para este 2.010 que está corriendo.

Esto supone en términos de divisas un recorte de algo más de 33.000 millones de euros.

Este recorte saldrá de una reducción de gastos del propio Estado de casi 10.200 millones de euros con respecto a este año, lo cual de hecho no parece ser algo fácil de realizar teniendo en cuenta que los intereses de la deuda subirán.

El Ministerio de Economía deberá repartir entre todas las dependencias no más de 122.000 millones de euros, frente a los 132.000 millones que inclusive después de los ajustes terminarán gastándose en este 2.010.

En toda esta movida que se asemeja a una complicada partida de ajedrez, el Ministerio más afectado será nuevamente el de Fomento, mientras que Rodríguez Zapatero ya anunció los sacrificios a los que deberán someterse empleados públicos y pensionistas.

En el caso particular de los pensionistas, alrededor de 6 millones de personas verán durante el 2.011 congeladas sus prestaciones, lo cual supondrá un importante ahorro para las arcas de la Seguridad Social.

José Manuel Campa, el secretario de Estado de Economía, dijo que por ahora será suficiente con estos ajustes, pero de ninguna manera descartó poner en marcha nuevas medidas de ajuste en caso de ser necesarias por producirse un desvío en el objetivo de déficit fijado por el Gobierno.

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