Barack Obama le pide a los ciudadanos de su país un gran esfuerzo para crear empleos

Ya no es un secreto ni para los habitantes de los Estados Unidos ni para el resto del mundo. Si hasta el propio presidente Barack Obama lo grita a los cuatro vientos: la economía estadounidense está creciendo a un ritmo bastante menor al esperado después de la crisis económica global que se originó en su propio país y esto hace que sea muy difícil combatir el todavía serio problema de empleo que presenta la primera economía mundial.

Obama admite que no hay soluciones mágicas pero trata de infundir ánimo a sus connacionales en un intento por terminar con los problemas que frenan la expansión.

Ahora anunció que su administración está preparando nuevos caminos alternativos para reactivar el crecimiento y la creación de empleos.

Este verano que está terminando pareció que iba a ser el de la recuperación definitiva de la economía estadounidense, pero está a punto de concluir y esta recuperación, lejos de plasmarse en la realidad, en muchos aspectos sobre todo sociales está cada vez más lejana.

Para el presidente norteamericano, más allá de que la crisis “estalló” hacia fines del 2.008, hace ya más de una década que viene gestándose con una serie de errores e irregularidades en el sector financiero que provocaron según sus propias palabras “un hoyo del cual ahora resulta muy complicado salir”.

El próximo paso de su administración será el estudio y puesta en práctica de manera inmediata de un paquete de medidas adicionales que le den un impulso extra al motor que reactivará la economía y volverá los niveles de paro a los valores históricos y no a estos demasiado altos que presenta el país desde hace ya muchos meses.

La recesión ya causó un daño muy difícil de reparar, con demasiados negocios sufriendo y demasiadas personas aún buscando empleo.

Más allá de las medidas gubernamentales que se darán a conocer en las próximas semanas, Obama habla de un “esfuerzo a gran escala” que tiene como base redoblar la inversión en energías limpias, extender los recortes de impuestos a la clase media, modernizar y adaptar a los tiempos que se viven las infraestructuras sociales y fomentar la inversión de los empresarios en los Estados Unidos con nuevos y mejores incentivos fiscales.

Lo concreto es que el crecimiento en el período primavera/verano ha sido muy pobre, la venta de viviendas ha vuelto a desplomarse y los datos que se esperan sobre la evolución del empleo en agosto lejos de ser alentadores hablan de poco más de 100.000 nuevos despidos y un repunte del paro de al menos 0,1% para llegar al 9,6% y acercarse nuevamente al peligroso 10% de los peores meses de la crisis.

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