Jean-Claude Trichet quiere castigar la pérdida de competitividad

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean-Claude Trichet defendió en forma vehemente en una presentación ante el Parlamento Europeo la necesidad de aplicar sanciones financieras y políticas a aquellos países que no cumplan con las pautas presupuestarias que presentaron y fueron aprobadas en su momento.

Reconoció sin embargo que medidas de esta índole podrían requerir de una reforma de los Tratados oportunamente firmados por las naciones que forman la Unión Europea (UE).

Trichet está de acuerdo en que un cambio tan radical en la forma de dirigir económicamente a la UE debe necesariamente tener previamente una profunda reforma en la legislación vigente.

Entonces cree que antes de implementar estos “castigos” la UE debería explotar todo lo posible las posibilidades de legislación secundaria que emergen del actual Tratado y especifica que “algunas sanciones pueden expandirse fácilmente con el Tratado y quizás otras resultarían más difíciles de aplicar”.

Alemania acompaña al BCE en la idea de aplicar penalizaciones de tipo político para aquellas naciones que no cumplan con las pautas presupuestarias y objetivos económicos fijados. Estas penalizaciones podrían ser por ejemplo la suspensión del derecho a voto por un tiempo determinado en el Consejo Europeo.

Para Trichet, este tipo de sanciones no financieras tienen un impacto muy importante, porque en estos tiempos de crisis global nadie quiere perder su derecho a emitir su voto cuando se trata de problemas que influyen en el conjunto de los países de la región.

Pero primero debe analizarse si estas sanciones requieren que se modifiquen las actuales leyes comunitarias.

El titular del BCE también puso especial énfasis en el tratamiento que los distintos países le dan a la deuda pública junto al del déficit, que hasta ahora es el único factor por el que se sanciona a los Estados miembros que incumplan con las pautas programadas.

Insistió Trichet que el tema de la deuda pública quedó muy relegado en el orden de importancia de los factores a controlar, por lo que a su criterio hay que comenzar a hacer un seguimiento conjunto de ambos factores, deuda pública y déficit.

Hay ya países como Italia y Bélgica que levantaron sus voces para quejarse y oponerse a que la deuda sea un factor vinculante a la hora de los castigos.

Los 27 países que forman la UE intentarán desbloquear la negociación sobre la gobernanza económica, que por estos días está trabada precisamente en el tema de las sanciones a aplicar de aquí en más.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies