La hispano-argentina Repsol en negocios con China para la explotación petrolífera en Latinoamérica

Repsol-YPF, que en los próximos diez años va a necesitar no menos de 6.700 millones de euros para poder explotar los pozos que descubrió en aguas de Brasil, encontró un socio de lujo: Sinopec, la primera petrolera y petroquímica de China, región que de esta forma aumenta cada vez más sus negocios en Latinoamérica.

Sinopec contribuirá en principio con unos 5.200 millones de euros que serán una ampliación de capital de Repsol-YPF, pasando así a controlar el 40% de la sociedad. El 60% restante quedará en manos de la empresa hispano-argentina.

De cualquier forma se llegó a un acuerdo para que aún con la minoría accionaria, el nuevo socio tenga derecho a veto en determinadas circunstancias.

Así los activos de la filial brasileña de Repsol se apreciarán en casi 8.000 millones de euros y dará origen a quizás la compañía energética privada más grande de América Latina, con un capital de poco menos que 18.000 millones de euros.

Esta cifra no debe despreciarse, más teniendo en cuenta que por estos días el valor en la Bolsa española de Repsol-YPF era de unos 24.000 millones de euros.

El acuerdo se “cocinó” en tres grandes capitales, Nueva York, Brasilia y Hong Kong, y necesitó el encaje de no más de dos piezas fundamentales: la antigua Petroleum y la nueva Sinopec Corp, que está controlada en más del 75% por el Estado chino y busca casi con desesperación por todo el mundo negocios petrolíferos que puedan abastecer a la nueva “locomotora” china en su proceso de expansión.

Ahora Sinopec encontró en Repsol-YPF el socio ideal para ingresar al mercado de la explotación petrolífera de la plataforma marina de Brasil, que desde hace unos meses y con los últimos descubrimientos se transformó en una de las más ricas del planeta.

Y no es casual esta asociación, ya que Repsol-YPF es la tercera empresa en Brasil en derechos para explorar y explotar yacimientos en aguas profundas (“offshore”) así como en producción de gas y petróleo, y tiene en estos momentos necesidad de dinero para llevar adelante sus planes, cosa que los chinos pueden darle sin demasiados problemas.

Hay en Latinoamérica un proverbio que resume prácticamente toda esta operación de beneficios mutuos y que reza “una mano lava la otra y las dos lavan la cara”…

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies