La Comisión Europea planea cómo intervenir Bancos que presenten dificultades

Michel Barnier, el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios, fue claro y contundente. Afirmó que es “moralmente inaceptable, socialmente injusto y políticamente devastador” que las eventuales futuras crisis bancarias como la que llevó hace dos años a la crisis económica global más grande que se tenga memoria las terminen pagando los ciudadanos.

Es por esto que la Comisión Europea presentó una nota en la que profundiza sus planes para asegurar que sean los propios Bancos los que se hagan cargo de las consecuencias de eventuales próximas crisis.

Estimó como primera medida que no importa el tamaño o la importancia de la entidad bancaria, en caso de problemas muy serios los Bancos deberán presentar quiebra como cualquier otra Empresa. Es inadmisible que los gobiernos deban salir en ayuda de las instituciones bancarias poniendo en riesgo el propio patrimonio del Estado y sus ciudadanos, incluyendo las futuras generaciones.

Recuerda el documento que los gobiernos de la Unión Europea comprometieron distintos tipos de ayudas para salvar el moribundo sistema financiero, ayudas que en su conjunto alcanzaron el 30% del PIB de la UE, habiéndose usado hasta ahora sumas que involucran al 13% del PIB comunitario.

Se propone una estrategia para permitir a las autoridades nacionales intervenir a los Bancos en dificultades que se basa en tres tipos de medidas específicas.

Se debe establecer un marco europeo conjunto de gestión de crisis, que en la actualidad no existe, a pesar de que el 50% del sistema financiero en casi todos los países está formado por instituciones trasnacionales.

Será necesario que cada Estado miembro identifique una Autoridad de Resolución con poderes suficientes como para intervenir en caso de detectarse una entidad bancaria o financiera con problemas.

En el primer grupo de medidas entrarán las preventivas, reforzando los controles y poderes de los supervisores y endureciendo además las normas ya existentes.

Un segundo tipo de medidas serán aplicables a los Bancos que presenten ciertos problemas que puedan agravar su recuperación. Aquí se podrá, por ejemplo, prohibir el pago de dividendos hasta tanto se sanee la situación de la entidad.

Finalmente, el tercer tipo de medidas serán propiamente las de resolución y se aplicarán cuando ya no quede más que decretar la quiebra de la institución en problemas.

Pero a sabiendas de que estas medidas pueden incluso no ser suficientes, la CE propone crear en cada país Fondos de Resolución que deberán ser financiados por los propios Bancos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies