La reforma bancaria Basilea III y la banca latinoamericana

De acuerdo a las conclusiones a las que se arribaron en un seminario celebrado en Uruguay el pasado fin de semana, y que sirvió como anticipo de la 44º Asamblea anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), que comenzó ayer en la ciudad de Punta del Este, los Bancos de Latinoamérica se encuentran en una mejor situación que los de las economías más avanzadas para afrontar los requisitos de la reforma bancaria denominada “Basilea III”, que impone entre otras muchas cosas normas financieras más estrictas desde todo punto de vista.

Se espera que esta reforma sea aprobada esta misma semana en Seúl durante la reunión del G-20 que se llevará a cabo en esa ciudad asiática.

Enrique Iglesias, el Secretario General Iberoamericano, declaró finalizado el seminario que no hay dudas de que “Latinoamérica está ahora mejor preparada que los países centrales en todo lo concerniente a supervisión bancaria”. La región está atravesando en estos momentos una situación de bastante comodidad en ese aspecto porque lo peor ya pasó en la década de los noventa, y todos los países latinoamericanos aprendieron muy bien la lección. En caso de que la situación coyuntural en lo económico siga como está ahora, y nada hace presumir lo contrario, hay una enorme oportunidad de expansión de las economías regionales.

Para Iglesias Latinoamérica ahora debe abocarse a la formación de una banca más eficiente que pueda hacer frente a los grandes cambios que se avecinan como consecuencia de la crisis económica global.

Pero la expansión que seguramente se va a producir debe ser manejada con cuidado para evitar que lleve a la aparición de las fatídicas “burbujas” como las que ya sufrieron y en parte todavía sufren los Estados Unidos y los países de la Unión Europea.

Basilea III es un conjunto de medidas que fueron adoptadas en setiembre pasado por todos los gobernadores de los Bancos Centrales y las autoridades monetarias de los 27 países que forman el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS), y que buscan reforzar la solvencia y la liquidez de las entidades financieras, bastante deterioradas por los efectos de la crisis.

Esta reforma establece entre otras cosas que las reservas sobre el total de activos de las entidades dedicadas a prestar dinero deberán subir gradualmente del 4 al 6% de aquí al año 2.019, lo que según Iglesias la mayoría de las instituciones latinoamericanas ya alcanzaron.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies