Los irlandeses aprueban el presupuesto más duro de su historia

El gobierno de Irlanda presentó ante el Parlamento de su país a mediados de semana en un intento desesperado para sellar el plan de rescate del FMI y la Unión Europea unos presupuestos encuadrados en un marco de austeridad sin precedentes en la historia irlandesa.

Los recortes propuestos son por un valor de 6.000 millones de euros y además se cuenta también con una subida de impuestos por otros 3.000 millones de la moneda común europea.

Dada la fuerte oposición de la población a las medidas tomadas, no son pocos los analistas que consideran este paso como el principio del fin del gabinete del Primer Ministro Brian Cowen.

Cowen es por ahora el primer ministro más impopular de la historia irlandesa reciente, y pretende con estas medidas conseguir los 85.000 millones de euros del plan ofrecido por el Fondo Monetario Internacional y la UE, habiendo asegurado además la convocatoria a elecciones una vez que haya finalizado esta presentación de presupuestos, que está prevista para principios del 2.011.

El total de ajustes previstos por la administración central para los próximos cuatro años es de 15.000 millones de euros.

Michael Lowry, un parlamentario independiente cuyo apoyo es fundamental en un gobierno con escasa mayoría parlamentaria (apenas 2 escaños), hizo trascender que va a votar a favor de los presupuestos para suerte de Cowen.

El primer ministro espera contar también con el apoyo a la hora de la votación del también independiente aunque algo rebelde senador Jackie Healy Rae para poder asegurar un triunfo, que aunque exiguo, le permita seguir adelante con los recortes.

Para Lowry las consecuencias de no aprobar los presupuestos constituirían “una catástrofe para Irlanda y su pueblo”. Reconoce que las medidas son muy impopulares, pero considera su deber anteponer los intereses del país a su popularidad.

El lunes los ministros de economía de la Eurozona consideraron suficiente el fondo de rescate de 750.000 millones de euros que se creó en mayo pasado para acudir en ayuda de los países con problemas financieros, desoyendo de manera muy evidente el pedido del FMI y de Bélgica para que se subiera ese fondo de rescate.

El director del fondo de rescate, el alemán Klaus Regling, aseguró que no por qué preocuparse, ya que se cuenta con suficientes recursos en caso de que éstos sean necesarios para acudir en ayuda de algún otro país en problemas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies