¿España frente a una nueva crisis del ladrillo?

En España están empezando a creer que la crisis del ladrillo que aqueja al país desde el año 2.008 no se solucionó sino que se le dio una patada hacia adelante.

En ese momento muchas empresas cerraron planes de financiación con sus Bancos obteniendo así un par de años para respirar con la esperanza de que el panorama variara y el estallido del ladrillo fuese más corto.

Pero esto no sólo no sucedió, sino que a la luz de los acontecimientos se agravó. Y ahora los plazos de devolución están encima de todos.

Un alto ejecutivo de una gran entidad que pide el anonimato, afirma que “En este trimestre se concentrará el vencimiento de créditos a promotoras y constructoras medianas y pequeñas. Son las que más sufrirán para refinanciarse porque la banca está más estricta que hace dos años».

Hace dos años el Banco de España no presionaba a las entidades financieras para que sincerasen la realidad del mercado. Hoy esa presión es muy alta.

Mikel Echavarren, consejero delegado de la consultora Irea, afirma que «La mayoría de empresas han liquidado su cartera de viviendas terminadas y no cuentan con otros ingresos significativos. Vamos a asistir a una segunda ola de refinanciaciones a cara de perro y con muy poco margen porque ya no hay muchos activos que vender.

Muchos de estos procesos, en caso de que se puedan cerrar, conducen a una muerte segura». Su consultora en dos años ha asesorado para reestructurar deudas por valor de más de 15.000 millones de euros.

Comenzando el cuarto año de la crisis más grande que recuerde el sector inmobiliario español, los problemas se concentran en las pequeñas y medianas consultoras y en aquellas que más unidades habitacionales tienen.

Javier López Torres de KPMG asegura que «Creo que las grandes que no han caído no lo harán. A estas alturas ya se ha visto quién puede sobrevivir y quién no. Es posible que haya algún caso entre las promotoras más conocidas, pero no más», agregando que no descarta algún nuevo concurso de acreedores más para este 2.011 que recién comienza.

Cuando se refinanciaron deudas para que no se disparara la morosidad, las entidades inmobiliarias no hicieron otra cosa que embarcarse en una huída hacia adelante. Ahora la cosa ha cambiado sustancialmente; se pueden llegar a ver tres tipos distintos de situaciones: las empresas que tengan activos de mayor calidad podrán seguir, después vendrán las que tengan que afrontar una reestructuración de su deuda; y a algunas no les quedará más remedio que el concurso.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies