Cambian los hábitos alimenticios de los españoles para reducir el gasto en comida

De acuerdo a datos publicados en el último boletín del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), los hogares de España en su conjunto gastaron en el año 2.010 la suma de 67.086 millones de euros en comida, lo que representa un 2,3% menos que lo gastado en el año precedente.

Esta reducción se debió a una canasta de compras más “delgada” y a la caída en general de los precios de los alimentos que la conforman.
El volumen de esta cesta de compras hogareña se redujo un 1,1% en promedio el año pasado, llegando a los 30,1 millones de toneladas; por su parte, el precio promedio de los productos también cayó un 1,2%, situándose en los 2,2 euros.

Ahora, dividiendo estos parámetros por habitante, el gasto “per cápita” anual de cada español fue de 1.460 euros, un 4,2% menos que en el 2.009, mientras que teniendo en cuenta la cantidad consumida, la caída fue de 3,1% hasta llegar a los 663 kilos y litros de alimentos por persona.

El informe asimismo da cuenta de los cambios de hábitos en el consumo de alimentos de los españoles, debido en gran parte a los momentos de crisis económica que se viven por estos días.

Indica por ejemplo que cayó el consumo de pan y huevos en 9,3 y 6,2% respectivamente, y por el contrario subieron las compras de pastas y arroz, alimentos más “rendidores”, en un 5,9 y 5% respectivamente.

Los pescados y mariscos también cayeron en su consumo en el transcurso del año pasado un 6,6 y 12,1% respectivamente, por lo que el gasto en ese segmento de alimentos cayó para los hogares alrededor del 8,4%.

En cuanto al consumo de carnes, éste presentó un comportamiento desigual.

La cantidad de carne de pollo vendida subió casi un 5% a pesar de que el gasto en ese alimento específico cayó 0,7%.

El resto de las carnes consumidas en los hogares españoles mostraron todas una reducción en su consumo, siendo la carne vacuna la que más cayó (-6,5%), seguida de la caprina (-6,4%) y la carne de cerdo (-1%).
En cuanto a los lácteos, el consumo de leche esterilizada cayó casi un 1% para ubicarse en 73,55 litros anuales por persona.

Los derivados lácteos, sin embargo, crecieron más de lo esperado, un 6,3%, en especial en el rubro de yogures y quesos.

Se registró una caída del 5,2% en el consumo de hortalizas, y en el caso de las patatas sucedió algo curioso, ya que las frescas cayeron 7,7% mientras que el consumo de patatas congeladas tuvo una importante subida de casi el 12%.

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