Juan Rosell , los funcionarios incumplidores y la salida de la crisis

Juan Rosell, el presidente de la patronal CEOE, expuso a comienzos de la semana pasada sus “recetas” para ayudar a la salida de la crisis por la que atraviesa España.

Entre otras cosas, señaló que a su juicio es imperioso acabar con los funcionarios “prepotentes e incumplidores” según sus propias palabras, y también debe terminarse con aquellas personas que se apuntan al paro “porque sí”.

Rosell añadió que todos los parados que estén inscriptos en los servicios públicos de empleo deberán, simultáneamente, formarse laboralmente al mismo tiempo que cobran la prestación.

En relación a sus dichos respecto a los funcionarios, que es un colectivo que la patronal considera que está desproporcionado, Rosell aseguró que ellos también deben ser evaluados y se les debe hacer ver que “no son dueños” de los puestos que ocupan.

Rosell insistió en que el absentismo laboral excesivo debe ser penalizado y deben combatirse los abusos asociados a las visitas al médico y todo lo referente al fracaso estudiantil.

“Al estudiante hay que decirle que un fracaso se le puede consentir, pero que esté ocho años para acabar una carrera de cinco, no se le puede consentir y no se lo vamos a pagar siempre”, declaró textualmente el dirigente de CEOE, afirmando que para que todo eso cambie debe cambiarse también el funcionamiento de los servicios públicos.

Asimismo, el líder de la patronal española advirtió que a pesar de todos los problemas que tiene España en la actualidad, ve a la sociedad inmersa en una especie de “cierta complacencia” que no es buena para poder salir de la crisis, para lo cual hace falta hacer muchos sacrificios y trabajar mucho y con coraje patriótico.

Su pensamiento sobre el tema del empleo en España es que el país no va a crear empleo si su economía no comienza a crecer en forma sostenida por encima del 2% y no se terminan de darles forma a las reformas pendientes.

Además el Estado debería simplificar mucho su estructura y, tanto el Gobierno central como las comunidades autónomas tendrían que reducir en una gran proporción sus gastos generales, del mismo modo que lo están haciendo las empresas españolas.

Consultado acerca de una eventual subida de impuestos, Rosell dijo que es una medida que “no le gusta”, pero si en algún momento y por causas de fuerza mayor fuese necesario llevarla a cabo, todo el mundo la entendería.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies