España quiere reducir el déficit en por lo menos 20.000 millones de euros

Varios países de la Eurozona, como últimamente lo hicieron Francia e Italia, se lanzaron a hacer anuncios de medidas extraordinarias para bajar el déficit y así calmar a los mercados internacionales.

España es en cierta forma pionera en estos menesteres, porque ya había puesto en práctica un paquete de medidas similares en el curso del año pasado, pero no por eso puede “dormirse en los laureles” y dejarse estar.

La batalla contra el excesivo gasto del Estado no da treguas y requiere de constantes nuevas medidas.

De lo contrario esos mismos mercados se encargan de “castigar” a las naciones haciendo que sus primas de riesgo se disparen a niveles más que preocupantes.

Es por esto que el gobierno español decidió convocar dos consejos extraordinarios en pleno mes de agosto, los que tendrán lugar los días 19 y 26 de este mes, con el fin de afinar todavía más el lápiz en la política de austeridad y dejar en claro a los vecinos europeos que en el país se siguen haciendo los deberes tal como lo solicitaron los organismos internacionales.

El objetivo que se persigue es muy claro. La idea es obtener de aquí a fin de año alrededor de 20.000 millones de euros adicionales a través de modificaciones en la recaudación y nuevos ahorros de gastos.

Habrá que poner en práctica medidas que ya fueron anunciadas, como por ejemplo la privatización de la gestión de los aeropuertos de Madrid-Barajas y de El Prat de la ciudad de Barcelona.

También saldrá a Bolsa el 30% de Loterías y Apuestas del Estado (LAE).

Estos dos consejos extraordinarios a realizarse en los próximos días van a permitir que aparezcan en el Boletín Oficial del Estado dos medidas paliativas de importancia: el adelanto del cobro del Impuesto de Sociedades para las grandes empresas y un importante ahorro en el gasto farmacéutico del país.

Más allá del control del déficit, el Ejecutivo quiere aprovechar estos dos consejos por venir para reforzar el mensaje que dice que se siguen poniendo en marcha las reformas estructurales que Bruselas reclama, con todos los cambios y modificaciones que sean necesarios, como por ejemplo un nuevo cambio en los contratos temporales para darles todavía más flexibilidad y el adelanto para setiembre de las reglas de gasto que se pactar con las distintas comunidades autónomas, además de algunas otras normas de importancia menor.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies