Piensan retrasar la exigencia de capital a algunas Cajas españolas

El sistema financiero de España atraviesa un muy mal momento, pero el calendario de recapitalizaciones sigue su marcha de forma inexorable.

Después de las forzadas salidas a cotizar en Bolsa de Bankia primero y luego de Banca Cívica, llega el examen al resto de las Cajas que en su momento no alcanzaron el 10% de capital principal, la cifra mínima que estableció el Banco de España.

Ahora las que deben cumplir con los requisitos son Liberbank, capitaneada por Cajastur, Grupo BMN, Caja España-Duero, Novacaixagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim.

En estos días deben inexorablemente presentar un plan donde expliquen cómo conseguirán el capital que necesitan o directamente pedir ayuda pública a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Los inversores huyen despavoridos ante la crisis económica y el hundimiento tanto de la Bolsa como del mercado de la deuda pública.

El Banco de España, sabiendo esta situación, planea retrasar las exigencias a aquellas entidades que puedan convencerlo de que necesitan más tiempo para poder encontrar inversores privados que aporten el capital necesario.

Este parecería ser el caso de Liberbank, Grupo BMN y Caja España-Duero, que por estos días está ultimando los detalles para su absorción por parte de Unicaja.

La Ley que se sancionó al respecto decía que las prórrogas podían extenderse hasta finales de diciembre o de marzo del año próximo.

Pero sin embargo el supervisor podría acortar esos plazos con el fin de tener más controlado el proceso de entrada de inversores. Si alguna entidad entrase en un “callejón sin salida”, el supervisor tendría oportunidad de inyectar capital público a modo de salvataje.

Tal sería el caso de Novacaixagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim, donde en principio el FROB entraría con un capital totl cercano a los 4.900 millones de euros.

Pero siguen las negociaciones entre el Banco de España y Novacaixagalicia y entre Unnim e Ibercaja, aunque todavía sin resultados positivos.

Liberbank, (Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura) precisaban 519 millones para al famoso 10% exigido, pero tras la venta de varios activos de riesgo esa cifra cayó hasta los 320 millones y es por eso que pidió la prórroga porque cree tener dos caminos para conseguir el dinero que le falta: conseguir inversores privados o vender cartera de deuda pública y participaciones históricas con buenas plusvalías, como es el caso de Vodafone o Enagas.

Hasta junio logró beneficios netos de 152 millones, por lo que está segura de poder conseguir el monto faltante con sus propios resultados.

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