Los objetivos de Bankia, a un ritmo mayor al previsto inicialmente

A pesar de las apuestas que en su momento se hacían en contrario en todos los ámbitos económicos y financieros de España, Bankia sigue firme con el objetivo que se propuso inicialmente, que era el de ganar más de 400 millones de euros en el transcurso del presente año.

También es cierto que los directivos de la institución advierten que los resultados finales dependerán sin dudas de la evolución del panorama económico actual, tanto español como global, que por estas semanas atraviesan un período de tormentas e incertidumbres.

La morosidad se espera que continúe por un tiempo por encima del 7%, sin cambios significativos por lo menos hasta el año entrante.

El grupo informó que después de haber obtenido un beneficio de 295 millones de euros en los tres primeros trimestres del año, esperan obtener al menos otros 105 millones de ganancias de aquí a fines del 2.011.

El consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, advirtió en las últimas horas que es muy posible que el deterioro económico general de España y la complicada situación del paro incida negativamente en la escasa demanda de crédito y en un progresivo aunque no demasiado pronunciado aumento de la morosidad.

Lo cierto es que el plan de integración de Caja Madrid, Bancaja, Caixa Laietana, La Caja de Canarias y las Cajas de Segovia, Ávila y La Rioja está avanzando a un ritmo bastante más rápido al previsto. Ya a fines de setiembre se habían cerrado exactamente 701 oficinas, 44 más de las que se había planeado. Y a pesar de que altos directivos de la entidad negaron otra “oleada” de cierres, en los que resta del año en curso podrían llegar a desaparecer entre 50 y 100 sucursales más.

En cuanto a las necesidades de capital que anunció la EBA el miércoles de la semana pasada, Bankia señaló que no está entre sus planes desprenderse de ninguna de sus participaciones significativas para llegar a cumplir con las nuevas exigencias de solvencia a nivel europeo.

Rodrigo Rato, el presidente de Bankia, aseguró que se optará por cubrir el déficit de capital con la generación de resultados o la venta de edificios o carteras de negocios considerados “no estratégicos”.

En cuanto a la política de retribución para los directivos, Verdú anunció que los componentes variables estarán ligados a la evolución de la entidad, poniéndose especial atención a la gestión del riesgo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies