Los países en problemas podrían ser ayudados a través del FMI

Prácticamente todos los líderes de los países europeos están en tratativas con el Fondo Monetario Internacional, cuyo director para Europa Antonio Borges acaba de renunciar por “motivos personales” para evaluar la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) le preste dinero a ese organismo multilateral con el propósito de contar con los fondos suficientes en caso de que fuese necesario recurrir al rescate de las más grandes economías de la Eurozona.

Esta eventual decisión pondría en funcionamiento un muy importante “cortafuegos” contra el riesgo de que se siga diseminando la crisis en los mercados de deuda que ya está alcanzando al corazón mismo de Europa, Francia y Austria, aunque todavía en una fase temprana.

Fuentes citadas por varias grandes agencias noticiosas admitieron que se está discutiendo sobre el tema, ya que ésta sería la única forma de eludir las restricciones legales del BCE, que prohíben expresamente que acuda en rescate de ninguno de sus socios miembros. Así a través del FMI se podría llevar adelante esta ayuda en caso de producirse la necesidad cierta de rescatar a alguna poderosa economía europea.

Pero para variar parece ser que Alemania no está de acuerdo en que el BCE acuda al rescate de algunos grandes países como Italia o incluso España, cuyas primas de riesgo se encuentran en los niveles que determinaron la intervención en el caso de Grecia, Irlanda o Portugal.
En Berlín dan cuenta del “riesgo moral” que supondría para rechazarla.

Francia está empezando a reclamar una mayor participación del BCE para superar la crisis hasta que entre en vigencia el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) reforzado. Hoy esta herramienta cuenta con 440.000 millones de euros, aunque su capacidad operativa real es de sólo 250.000 millones. Se acordó reforzar el Fondo hasta el billón de euros pero se teme que la espera deba ser demasiado larga y en algún caso pueda llegar demasiado tarde.

Lo cierto es que hoy por hoy los expertos aseguran que con el volumen de dinero en disponibilidad, no habría capacidad suficiente como para salir al rescate de Italia o España, las tercera y cuarta economías de la zona euro respectivamente.

Desde que comenzó la compra de bonos de la deuda de los países en problemas por parte del BCE éste compró unos 190.000 millones de euros, aunque entre el jueves y viernes pasado se habría esforzado por mantener como sea bajo control la prima de riesgo tanto de Italia como de España.

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