¿Más fondo de rescate por si Francia baja su nota?

Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), aseguró que los esfuerzos de la entidad apuntan a reforzar el financiamiento de los Bancos europeos para no terminar nuevamente en una recesión generalizada.

Y en la misma comparecencia ante el Parlamento Europeo, Draghi le restó credibilidad al rumor acerca de la pérdida de la máxima calificación, una triple A, a la nota de la deuda de Francia. Al mismo tiempo pidió acelerar los trámites para que entre en funciones cuanto antes el Mecanismo Europeo de Estabilidad.

A su vez los ministros de economía de los 27 países que forman la Unión Europea llevaron a cabo una teleconferencia para decidir sus aportes al FMI de forma de fortalecer los mecanismos de defensa de la Eurozona. La decisión fue que las naciones de la zona euro aportarán al Fondo alrededor de 150.000 millones de euros en concepto de “préstamos adicionales”.

De acuerdo al desglose hecho, España debería aportar 14.860 millones de euros. La idea es que el aporte de los países europeos llegue a los 200.000 millones de euros esperando que el resto de las naciones no europeas participen con una cifra similar.

Se decidió pedir la colaboración del FMI en vista de la escasa efectividad del Fondo de Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para captar los recursos necesarios si las grandes potencias del continente como Francia debiesen recurrir a él.

La compra de bonos en los mercados secundarios, la recapitalización de los Bancos y la ayuda preventiva a los países próximos a tener serios problemas no dio el resultado que se esperaba, y entonces hay que cambiar la táctica en medio de la tormenta.

Pero de ninguna forma debe olvidarse que las eventuales futuras ayudas del FMI a cualquier país con dificultades van a ir indefectiblemente unidas a un paquete de muy severas condiciones.

Draghi expresó su preocupación por las dificultades de financiación que pueden llegar a tener los Bancos durante el primer trimestre del año próximo, pero también durante todo el resto del 2.012.

En el período enero/marzo próximo, se deberán refinanciar 230.000 millones de obligaciones bancarias, casi 300.000 millones de deuda soberana y unos 200.000 de CDO, es decir obligaciones de deuda garantizadas de las empresas.

Y dentro de este bastante sombrío panorama, Francia es uno de los países que deberá afrontar más deudas para con sus acreedores. De allí la honda preocupación del BCE por subir lo más posible el Fondo de Rescate Europeo.

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