El saneamiento de la banca, un ajuste contable…

Se estima que casi el 50% del gran saneamiento de 50.000 millones de euros que anunció el Gobierno de España para poder hacerle frente a la pérdida de valor de los activos inmobiliarios bancarios no va a resultar sino un mero cambio de denominación.

De las siete grandes entidades bancarias que en los últimos días anunciaron las consecuencias de las nuevas normativas sobre sus balances necesitarán sustanciales colchones de capital para cubrirse del riesgo de los activos inmobiliarios. E incluso algunas de ellas van a utilizar las provisiones genéricas que ya existen para hacer frente a los nuevos requisitos. O sea que no se espera un saneamiento adicional real de estas entidades.

Estos grandes Bancos a excepción del BFA-Bankia que es el más contaminado por sus activos inmobiliarios, publicaron el domingo pasado el impacto que en sus cuentas tendrán las nuevas normativas.

El Sabadell, Santander, BBVA, La Caixa, Popular, Unicaja y Bankinter necesitan en conjunto cubrir 13.000 millones de euros en provisiones y 6.500 millones adicionales en colchón de capital.

Y estos 19.500 millones que suman estas entidades representan el 39% del total de 50.000 millones que estimó el nuevo gobierno español para este saneamiento.

Pero al momento de desmenuzar esa cifra, se ve que más de la mitad será una reclasificación de partidas que por sí misma no va a fortalecer el balance de las entidades, de acuerdo a lo que se deduce de sus respectivas comunicaciones.

Así, los 6.500 millones destinados a colchón de capital, o sea a tener recursos propios más fuertes en caso de posibles pérdidas inmobiliarias, cumplen con lo expuesto anteriormente.

La reforma bancaria exige que las entidades tengan esa reserva de capital, equivalente al 20% de los activos vinculados al suelo y al 15% de las promociones en construcción.

El decreto gubernamental no exige que esos nuevos colchones sean constituidos con capital fresco, por lo que pueden hacerse transferencias de fondos entre los mismos números internos de cada entidad.

La Ley española obliga a las grandes entidades a tener un 8% de capital principal, pero al mismo tiempo la Unión Europea les exige que ese porcentaje sea de al menos un 9% y cubrir además las minusvalías latentes en la cartera de deudas.

Lo cierto es que los Bancos ya superan con holgura el 8% exigido en territorio español y la diferencia puede ser reclasificada como colchón o reserva de capital para enfrentar eventuales problemas con los activos inmobiliarios existentes en cada una de ellos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies