Desde este lunes ha quedado prohibido abonar una cifras superior a 2.500 en una transacción entre partes en la que al menos uno de los dos sea un empresario o profesional.

A modo de ejemplo no se podrá pagar ese dinero por un coche a un concesionario pero si podremos hacerlo si se trata de un vehículo usado comprado a un particular.

El objetivo de esta medida es frenar la economía sumergida y acabar con el tradicional con IVA o sin IVA.
Aquellos que incumplan la ley deberán atenerse a una multa equivalente a un 25% del valor de loc comprado pudiendo ser atribuible a cualquiera de las dos partes.

Lo novedoso pasa por el hecho de que puede ser el propio infractor que se auto denuncie. Ustedes pensarán ¿para qué?. Sencillo, se trata de un caso de delator fiscal. En el que si el infractor se acusa en los primeros 3 meses se exonera de culpa y pasa toda la responsabilidad a la otra parte.

Resultará interesante ver como funciona esto.

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