dinero simboloMuchas veces escuchamos a los gobernantes y sobretodo a los Ministros de Economía o Hacienda hablar en reiteradas ocasiones de dos términos llamados inflación y déficit fiscal (déficit público o déficit presupuestario en algunos países).
Sin embargo, la mayoría de nosotros, que no somos economistas no tenemos del todo claro que en consisten estos términos. Por eso no está de más repasar algunos conceptos.

En primer lugar definimos inflación como el proceso económico provocado por el desequilibrio existente entre la producción y la demanda. Este fenónmeno causa una suba continua de los precios de la mayor parte de los productos y servicios, y una pérdida del valor del dinero para poder adquirirlos o hacer uso de ellos.
Explicando un poco esto. Si hay inflación los precios de los productos suben y nuestros ingresos se mantienen fijos (o suben en menor medida y de una forma menos continúa en el tiempo), por lo que se nos hace cada vez más complicado acceder a los productos y servicios.

Mientras tanto el concepto de déficit fiscal es bastante más simple.  Se trata de la situación en la cual los gastos realizados por el Estado superan a los ingresos no financieros, en un determinado período.

Explicándo este concepto, el déficit fiscal es la diferencia negativa entre los ingresos y los egresos públicos en un cierto plazo determinado. Este aparece cuando los ingresos recaudados por impuestos y otras vías no alcanzan para cubrir aquellas obligaciones de pago que han sido comprometidas en el presupuesto.

Si un país gasta más de lo que recibe tiene déficit fiscal, si las cuentas están igualadas tiene un presupuesto equilibrado y si recibe más de lo que gana entonces tiene un superávit.

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